El presidente Luis Abinader dispuso cambios importantes en su gabinete mediante el Decreto 461-25, anunciado el 17 de agosto de 2025. Esta reorganización movió a figuras que ya venían desempeñando cargos estratégicos dentro del Estado, colocándolos en nuevas posiciones con el objetivo de fortalecer áreas clave de la gestión gubernamental.
Rafael Adolfo Pérez de León: de Promese/Cal al Inabie

Rafael Adolfo Pérez de León, quien desde 2020 se desempeñaba como director general del Programa de Medicamentos Esenciales y Central de Apoyo Logístico (Promese/Cal) y miembro del Gabinete de Salud, fue designado como nuevo director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie). Con esta designación, Pérez de León asumirá la responsabilidad de garantizar la alimentación y otros servicios básicos a la población escolar del país.
Edward Rafael Guzmán Padilla: al frente del SeNaSa

El decreto también colocó a Edward Rafael Guzmán Padilla como director ejecutivo del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa). Aunque no se detalló su cargo anterior en las disposiciones oficiales, Guzmán Padilla cuenta con una amplia trayectoria en administración pública, políticas sociales, salud y gestión institucional. Su nuevo reto será dirigir la principal entidad aseguradora del Estado, pieza esencial del sistema de seguridad social dominicano.
Félix Antonio Reyna Echevarría: nuevo director de DIECOM

El comunicador Félix Antonio Reyna Echevarría, con experiencia en labores de vocería dentro de instituciones estatales, fue nombrado director de la Dirección de Estrategia y Comunicación Gubernamental (DIECOM). Desde esta posición, Reyna estará al frente de la política comunicacional del Gobierno, con la misión de fortalecer la relación entre la gestión pública y la ciudadanía.
Samuel Pereyra Rojas: de Banreservas a Refidomsa

Tras cuatro años como presidente ejecutivo del Banco de Reservas, Samuel Pereyra Rojas fue designado como nuevo presidente del Consejo de Administración de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa). Su llegada a esta institución apunta a consolidar la administración de un sector estratégico como el energético, en un momento clave para la economía nacional.
Con estos movimientos, el presidente Abinader redistribuye figuras de confianza en posiciones sensibles para la gestión pública: el bienestar estudiantil, la salud, la comunicación gubernamental y la energía. La medida busca imprimir eficiencia y continuidad a las políticas del Gobierno, apostando por funcionarios con experiencia probada y trayectoria dentro de la administración estatal.

