La Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional impuso tres meses de prisión preventiva contra Dionys Anderson Zabala, acusado de asfixiar a su hijo de un año y ocho meses en el sector Los Guandules.
El juez Rigoberto Sena determinó que Zabala cumpla la medida cautelar en el Centro de Corrección de San Pedro de Macorís, a solicitud de los abogados del imputado.
Durante su traslado al Palacio de Justicia, Zabala llamó la atención de los presentes por portar una Biblia en la mano y afirmar que su acto se realizó “por voluntad de Dios”. Según declaraciones recogidas por las autoridades, el hombre aseguró que su hijo ahora “está con Dios” y que durante mucho tiempo había recibido mensajes divinos que guiaron su decisión. También mencionó que siente que está “más cerca de Dios” tras cometer el crimen.
El caso ha generado conmoción en la comunidad, tanto por la edad de la víctima como por las afirmaciones del imputado. Las autoridades investigan las circunstancias que rodearon el hecho y evalúan posibles antecedentes psicológicos del acusado.
Este hecho pone en evidencia la urgencia de atender la salud mental dentro de los hogares dominicanos. Expertos advierten que la falta de acompañamiento psicológico y el silencio en torno a los trastornos emocionales pueden desembocar en tragedias irreparables. Recientemente, el país también se estremeció con la noticia de una mujer que envenenó a sus tres hijos y posteriormente se quitó la vida, un suceso que reitera la necesidad de fortalecer programas de prevención, educación emocional y asistencia familiar para proteger tanto a los adultos como a los niños.

