El presidente de Donald Trump ha intensificado su crítica hacia España, calificándola de “aliado terrible” tras la negativa del gobierno español a permitir el uso de las bases militares de Rota y Morón en operaciones relacionadas con la ofensiva militar contra Irán. Esta postura ha generado un marcado deterioro en las relaciones bilaterales.
En declaraciones desde la Casa Blanca, Trump anunció que podría cortar todas las negociaciones comerciales y relaciones económicas con España, argumentando que “no tienen nada que EE. UU. necesite” y ordenando que se suspendan tratos con Madrid. Aunque enfatizó que aprecia al pueblo español, su gobierno considera la decisión de España como poco cooperativa.
Fuentes oficiales españolas han dicho que la relación con EE. UU. se basa en la alianza dentro de la OTAN y han defendido que la negativa a usar las bases obedeció a la soberanía nacional y el marco legal existente, sin estar dirigida en contra de Washington.
Este conflicto se da en un contexto más amplio de fricciones transatlánticas, especialmente por discrepancias sobre objetivos de gasto en defensa y cooperación militar.
