El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este martes la transformación de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití en la Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF). Esta nueva fuerza, respaldada principalmente por Kenia, contará con hasta 5.500 efectivos y un mandato de 12 meses, pero su financiamiento depende de contribuciones voluntarias.
La misión busca restaurar el orden en un país donde las pandillas controlan el 90% de la capital, Puerto Príncipe, y en gran parte de la isla. Se priorizarán áreas estratégicas como puertos y aeropuertos, actualmente bajo el control de los grupos criminales. Sin embargo, la resolución enfrenta críticas por posibles violaciones de derechos humanos y la inclusión de militares sin la preparación adecuada para enfrentar a las pandillas.
Aunque aprobada por la ONU, la GSF no es una misión de paz oficial y se coordinará con la nueva Oficina de Apoyo de la ONU en Haití (UNSOH). La comunidad internacional estará atenta a su implementación, especialmente en cuanto a la protección de civiles y el desarme de menores involucrados en las pandillas.

