El presidente Luis Abinader informó que en los próximos meses el país experimentará un aumento significativo en la capacidad de generación eléctrica, lo que calificó como un récord dentro de una sola gestión gubernamental. Con estas medidas, aseguró que se busca devolver tranquilidad a la población, que en las últimas semanas ha enfrentado prolongados apagones.
Durante su participación en La Semanal de este lunes, el mandatario explicó que en el corto plazo entrarán en operación 600 megavatios adicionales, entre ellos la primera fase de Energía 2000, del proyecto Manzanillo Power Land con 420 megas, 120 megas de Energas, y unos 60 megas más provenientes de la ampliación de SIBA Energy en Boca Chica, una planta de gas natural.
A esto se suman, agregó Abinader, los 400 megas de generación termoeléctrica y cerca de 800 megas de energía renovable que ya se han incorporado durante su administración. “Esto representa un récord para una sola gestión”, afirmó el presidente, recordando que la demanda eléctrica alcanzó el pasado miércoles más de 4,000 megas, la cifra más alta en la historia nacional. En comparación, en el año 2020, cuando asumió la presidencia, el consumo máximo rondaba los 2,800 megas, un incremento que, según dijo, se ha ido cubriendo, aunque se requiere seguir ampliando la capacidad.
El jefe de Estado recordó además que este plan es independiente de los 1,200 megas adicionales que se incorporarán entre 2026 y 2028, con la finalidad de dejar al país un margen suficiente en materia energética.
Abinader también señaló otros retos que ha enfrentado el sistema eléctrico, como la sobrecarga de transformadores, uno de los factores que provoca interrupciones en el servicio. Dijo que este problema ya está resuelto en un 60%, y que este año se invertirá una cifra sin precedentes de 400 millones de dólares para completar la solución.
En esta edición de La Semanal estuvo presente el presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, quien destacó que la energía contratada ingresará al sistema a un precio inferior al de Punta Catalina. Explicó que, mientras en esa central el kilovatio cuesta 12.5 centavos de dólar, la energía adjudicada en los nuevos contratos ronda los 10 centavos, con la ventaja de que son precios fijos, sin indexación, por lo que se mantendrán estables durante los 15 años de vigencia de los acuerdos.
En ese sentido, el presidente Abinader concluyó: “Sin necesidad de que el Gobierno se endeude, y pese a las dificultades que se encontraron, hemos logrado contratar energía a menor costo que Punta Catalina”.

